Huellas de atractores

(Esto es un extracto muy condensado de lo que pretendo sea la introducción de lo que será mi libro algún día)


Fue con la aparición de los ordenadores que las decisiones de compras o ventas, de largos o cortos se fueron encomendando a ellos y nació el trading algorítmico. Antes los mercados eran lentos y requerían la presencia humana para cada negociación. Hoy los mercados son ordenadores y se accede a ellos a través de ordenadores, teniendo la necesidad de ser muy rápidos en los cálculos para anticiparse a otras máquinas y llegando de modo natural a las operaciones de alta frecuencia. Hoy se mide hasta la proximidad de estos ordenadores a los mercados (que son también ordenadores) para que el tiempo de acceso sea menor que por otras máquinas.

Cuando aparecieron los métodos de cálculos de primas para opciones y otros productos financieros, los operadores que podían y sabían calcularlos (con calculadoras) tuvieron ventaja sobre quienes los creadores de mercado cuyos operadores no los aplicaban e intervenían por experiencia en la formación del precio. Destacó el método Black-Scholes y los operadores compraban y vendían según la negociación estuviese barata o cara respecto del precio teórico. Cuando nace el mercado CBOE en 1973 el método Black-Scholes aún tardó un mes en ser publicado. Los operadores de ese mercado, unos años después se beneficiaban del margen  de las desviaciones de las primas respecto de su precio teórico. Pronto, los mercados comenzaron a calcular los precios teóricos principalmente por los métodos Black-Scholes. Para ese momento, la informática ya era de empleo general para realizar muchas operaciones en los mercados. Los ordenadores, principalmente de grandes agencias, bancos financieros y de creadores de mercados hacían operaciones de arbitraje automáticas, de pares y de cobertura de sus posiciones. Pero eso sólo fue el comienzo.

Existe una gran mentira sobre los mercados basada en diversos modelos que dicen que todo es ruido, concretamente que es ruido rojo, también llamado browniano (como el movimiento browniano de las partículas descrito por Robert Brown) o ruido marrón (brown es marrón en inglés). Este ruido tiene una caída de 6 dB por octava en su densidad espectral de potencia.


Donde F es la frecuencia.

Los dB no tienen unidades, son meros escalares que representan la décima parte del logaritmo de una división de algo con otro algo de la misma índole En una cotización podemos tomar las variación de precio sobre ventanas temporales iguales, como puede ser cada media hora. Se mide la diferencia de precio respecto al de la ventana anterior y hasta que tenemos el número de muestras que deseamos, por ejemplo 2.000. Se cuentan las veces que ha habido una variación de 1 tic entre las diversas ventanas, las que ha habido 2 tics, etc. Al final se tiene una distribución por frecuencias de tics ocurridos, donde el máximo número de repeticiones estará en los pequeños desplazamientos de tics y el menor número de repeticiones en las de mayor número de tics. Los desplazamientos de tics se miden en dB y la frecuencia en escala logarítmica. Si la densidad espectral responde a la fórmula anterior podríamos afirmar que la cotización del valor estudiado, durante el periodo de tiempo estudiado y para ventanas temporales de media hora, produce variaciones que se asemejan al ruido rojo.

Considerar las cotizaciones como ruido supone por un lado asegurar que cualquier cotización es un Random Walk (camino aleatorio) y por otro la Hipótesis de mercados eficientes. Con ambas cosas casa la Teoría del portafolio (teoría de carteras) y la diversificación con la esperanza de reducir el riesgo.

Hasta los años setenta se creía que los mercados eran ineficientes. En los primeros años del s XX aparece el concepto de paseo aleatorio en Física para describir movimientos de partículas y esos caminos aleatorios podían ser descritos. Se creyó que en tal movimiento aleatorio intervenía la Cadena de Markov (una probabilidad condicionada a que el suceso posterior dependa del anterior). Fue en los años 70 que el “Random walk” se llevó a querer explicar el movimiento de los precios en los mercados y a afirmar que los mercados son ruido.

Si una cotización es un paseo aleatorio, entonces por qué muchos paseos aleatorios se parecen. Entre los paseos aleatorios debiera de haber aleatoriedad por definición, y si no la hay, debemos negar tal consideración. Es un imposible que se parezcan grupos de cotizaciones, que produzcan máximos y mínimos a la vez, porque de aceptar tal cosa se estaría aceptando que no hay aleatoriedad, y si no hay aleatoriedad, pues no hay por más que pueda parecerlo. Así que la Hipótesis de los mercados eficientes, que de algún modo se justifica con los paseos aleatorios, habría que ponerla ya en duda.

Pero qué es eficiencia en los mercados. Un mercado es informacionalmente eficiente cuando todos los que intervienen en él llegan a formar un precio que es reflejo del valor teórico de lo negociado. Dicho de otro modo, un mercado es eficiente cuando todos los participantes tienen la misma y toda información para poder llevar el precio a su valor teórico. La eficiencia de los mercados es una mentira que poca gente se había preocupado en ver o que no habían querido reconocer, incluidas las facultades de Económicas del mundo, que explican que los mercados son eficientes (aunque ya admiten dudas en algunas).

¿Alguien recuerda aquella demostración que reza: Si A entonces B, y tenemos no B, luego deducimos no A? En las reglas de inferencia de la lógica (de cualquier disciplina) se llama modo tollendo tollens. Así, para el caso que me ocupa, tenemos como primera premisa que “Un mercado eficiente implica que los participantes en él tienen toda y la misma información” Como segunda premisa innegable tenemos “Los participantes no tienen toda ni la misma información”. La conclusión es que los mercados no son eficientes. Para demostrar que la segunda premisa es innegable o dicho de otra forma, que es verdad, basta encontrar casos en los que se sepa que los participantes no han tenido toda la información o que se les ha proporcionado errónea. Por ejemplo, uno no demasiado lejano llamado Gowex, o los casos de información privilegiada empleada en los mercados, o el caso Volkswagen. En consecuencia, no se puede afirmar que los mercados son eficientes. No voy a entrar en un mundo que conozco bien, el de la información y cómo esta es evitada, viciada, y propagada cuando interesa a unos pocos. Sólo hago una pregunta: ¿Por qué todos los medios de comunicación están siendo comprados, copados o controlados por el poder económico o por los políticos que el poder económico tiene a su servicio?

La utopía de los mercados eficientes se llenó de parches para evitar su negación completa y ello porque el “establishment” es así. Como no hay modo posible de sostener la Hipótesis de la eficiencia en los mercados, pues esta pasó a tener su forma fuerte, su forma semifuerte y su forma débil; atacando una al análisis fundamental, otra al análisis técnico y la otra a ambos. Todo ello para preservar tanto premio Nobel y toneladas de tesis doctorales basadas en creer que las cotizaciones son ruido y que los mercados son eficientes.

Afortunadamente, desde no hace mucho, ya se ha podido tumbar que los mercados sean eficientes y no desde la denostada lógica. Se ha demostrado desde las nuevas matemáticas fractales cuyo mastodonte impulsor, investigador, innovador, erudito y no Nobel (de Economía me refiero, que de Matemáticas no hay) fue Mandelbrot, que tumba, también, las hasta hace nada teorías sobre el riesgo. También por Taleb (amigo de Mandelbrot) con sus Cisnes Negros (aunque antes ya apuntaba directo a la negación de la información en " ¿Existe la suerte? Engañados por el azar") y las opcionalidades de antifragilidad, apoyadas en las asimetrías y justificadas por la Desigualdad de Jensen.

En 1975, a Benoît Mandelbrot le fue encomendado en la IBM el estudiar las perturbaciones que sufrían las transformaciones electrónicas. Y ahí arrancan en serio los fractales. Unió los trabajos de Fatou y Julia (de los años 20), que conocía desde los años 40, a sus investigaciones, encontrando auto-similitudes en las perturbaciones a la escala que fuese. Además, representaba esas perturbaciones visualmente y observó que se daban también los mismos fenómenos en el precio del algodón y las cotizaciones en bolsa, en el empleo de las palabras al hablar y en muchas más cosas. En 1967, Mandelbrot, había publicado en la revista Science “¿Cuánto mide la costa de Inglaterra?”. Esta publicación ya fue una aproximación a los fractales. En 1982 publicó “Geometría fractal de la Naturaleza”. La comunidad científica y matemática lo tomó como un hereje (cosa muy habitual cuando aparece un genio entre genios) y sus fractales fueron rechazados y lanzados a la hoguera constantemente, hasta que por fin ya están revolucionando muchas cosas.

Hoy es todo distinto, no por nuevo, sino porque las máquinas algorítmicas han tomado el poder en los mercados y porque las ineficiencias ya no son supuestas. Inherente a los fractales es la auto-repetición a diversas escalas, las cosas se parecen en los diversos tamaños de visualización que empleemos. Las cotizaciones son fractales, las veamos en las ventanas temporales que las veamos se parecen como el propio Mandelbrot estudió. Las matemáticas fractales aportan muchas novedades, pero entre ellas hay una revolucionaria: La dimensión fractal.

Hasta ahora existían una, dos, tres, cuatro… dimensiones. Ahora, en Geometría, Topología y quizá en otras disciplinas hay que tener bien presentes los fractales y la dimensión fractal. La dimensión fractal es una generalización de la dimensión ordinaria y puede tomar cualquier número real. Significa que la dimensión fractal (concepto que engloba la dimensión conforme se conocía hasta ahora) no va de unidad en unidad, sino que es un concepto continuo, existen dimensiones fractales de cualquier número real, es decir, cualquier número con decimales finitos o infinitos. Matemáticamente es la extensión de la dimensión para los objetos geométricos que no admiten un espacio tangente. Un espacio tangente es un espacio vectorial formado por el conjunto de vectores asociado a cada punto tangente de una variedad diferenciable. Una variedad diferenciable es un tipo de variedad topológica a la que se le puede extender el cálculo diferencial. Creo que es suficiente con entender que una variedad es una generalización del concepto de curva y superficie que localmente tiene propiedades euclidianas. Quedémonos con que, más o menos, se trata de superficies suaves, lisas, sin fracturas, picos, aristas, cortes, huecos, saltos, pinchos, pliegues y cosas así.

Todo este rollo matemático es para intentar decir que en el mundo real no se dan las circunstancias de variedades diferenciables que supondrían curvas y superficies suaves, que nuestro mundo es áspero, rugoso y no contempla formas geométricas puras derivables y en consecuencia con espacios tangentes; en la Naturaleza las ni siquiera las superficies más pulidas admiten tangentes más que muy localmente. De hecho, a nivel microscópico todo es irregular, rugoso, agrietado… y si seguimos profundizando, llegaríamos hasta las moléculas y átomos, que de ningún modo son superficies suaves, incluso los electrones aparecen y desaparecen de lugares en sus posibles orbitales. Evidentemente la Geometría no fractal no se da nunca en la Naturaleza, es un puro imaginario que nos viene bien para explicar algunas cosas, pero otras muchas, y mucho más abundantes no. Con la Geometría Fractal se comienza a tener una matemática para el mundo real, pues las cosas reales tienen picos, salientes, imperfecciones, grietas, fracturas (que es de donde viene el nombre de fractal)… y no son campo de los espacios tangentes. Esta es la revolución que aporta Mandelbrot, una matemática para el mundo real, para las cosas reales. Y resulta que la dimensión es un continuo, que podemos hablar de fractales con dimensión 2,18, por ejemplo, o Pi sextos, o lo que sea.

Las cotizaciones tienen una dimensión fractal de 2 menos el Exponente de Hurst, que varía entre 0 y 1. Hay varias formas de medir la dimensión fractal de los fractales pero para nuestro caso: las cotizaciones, se está empleando este que involucra el Exponente de Hurst.

Queda tumbado el paseo aleatorio para siempre (ya lo estaba con la lógica) al haberse demostrado que sólo en el caso de que tal exponente sea igual a 0,5 una cotización sería puro ruido. Entre 0 y 0,5 hay mucha entropía en la cotización (también se dice que sus series de datos son de memoria corta), y entre 0,5 y 1 muy poca entropía (también se dice que son series de memoria larga). El Exponente de Hurst es siempre una estimación que se hace en un conjunto de datos generalmente grande. Es la pendiente de una línea de regresión de cierto valor estadístico en cada ventana temporal, teniendo tamaños de ventanas crecientes. Como estimación que es, concluir que hay cotizaciones con un Exponente de Hurst de 0,5 exacto es, si no temerario, cuanto menos, atrevido; cercanos a esa cifra sí, pero exacto no. Lo bueno es que hay muchas cotizaciones con Exponente de Hurst por debajo de 0,4 o por arriba de 0,6. Tal exponente manifiesta un carácter en las cotizaciones, y eso debemos fijarlo en nuestra mente. Entre 0 y 0,5 la cotización produce rápidos cambios de tendencia, oscilaciones de precio con mucha más frecuencia cuanto más se aproxima a 0. Por encima de 0,5 las cotizaciones tienen a fluctuar cada vez menos, tienden a alisarse conforme se acercan a 1. Ello supone que por encima de 0,5 la tendencia va tener propensión a continuar, y por debajo propensión a cambiar. La entropía (concepto similar a desorden) es máxima en 0 y mínima en 1. El paseo aleatorio y en consecuencia los mercados eficientes son un caso particular en este nuevo concepto de entender las cotizaciones y ese caso particular es muy difícil que se de en una cotización.

Quiero que se comprenda que de un paseo aleatorio se generan dibujos que se asemejan a cualquier cotización, pero de cualquier cotización no se deduce un camino aleatorio, es decir, que lo que se deduce no es ruido rojo, y sí que existe memoria larga o corta, en distinto grado. Se ha venido hablando que en los mercados emergentes la memoria es larga y en los consolidados la memoria es corta, y esto me hace pensar que el Exponente de Hurst es cambiante en el tiempo, pues un mercado emergente acabará consolidándose al igual que lo hicieron los emergentes que ahora están consolidados.

Lo expresado es la base y sustento más importante y actual en que descansa lo que se llama trading algorítmico, y es, en realidad, su justificación. Este trading consiste en encontrar ineficiencias de los mercados y explotarlas a favor del creador del sistema de algoritmos. Hay diversos métodos de trading algorítmico basados en criterios dispares como elección del punto de entrada, de elección del punto de salida, elección del punto de entrada y de salida y otros criterios. La catalogación es algo arbitrario que sólo obedece a un criterio o criterios elegidos para ello. Tenemos sistemas tendenciales, anti-tendenciales, sistemas de pívots, de sobrecompra y sobreventa, de cruce de medias, de repeticiones, de superaciones de máximos o mínimos, de relaciones de Fibonacci, de volatilidad, de momento, de regresiones, de volumen… Hay miles y miles de ellos, creciendo cada día su número.

Fue en 2010 (http://operarbolsa.blogspot.com.es/2010/09/hft.html) que el mercado estaba copado ya en un 70% por máquinas de bancos financieros de alta frecuencia, que es una parte del trading algorítmico. En 2011 las operaciones de alta frecuencia las calculaban y ejecutaban los grandes bancos en 0,0025 segundos (http://operarbolsa.blogspot.com.es/2011/03/actualizacion-hft.html). Máquinas luchando contra los pocos inversores y operadores que quedan y contra otras máquinas. Ello ha llevado a algoritmos más rápidos para posicionarse antes que la competencia, ha llevado a emplear ordenadores más potentes, a la creación de software específico, a brókeres que ofrecen sistemas automáticos, a que se dicten normas de metraje de la fibra óptica para enlazar con los mercados, como ocurre en La City y a mucho más. Máquinas y máquinas algorítmicas con miles de estrategias, que dicen que son ganadores, cosa que no me creo de ningún modo, porque cuando Goldman Sachs y otros de los grandes publican resultados de sus operaciones resulta que no hay un único día en los que ellos no ganen (bueno, un solo día Goldman), (http://operarbolsa.blogspot.com.es/2011/05/leones-y-gacelas-by-carpatos.html). ¿Entonces quiénes son los tontos que pierden? Tengo claro que nosotros a través de nuestro futuro, de nuestros fondos de pensiones y fondos de las diversas seguridades sociales del mundo, nosotros, nuestros hijos y nietos que seremos devorados por la deuda que nadie podrá pagar más que con vidas míseras. ¿O acaso no será que muchos sistemas son perdedores? ¿No estaremos delante de la quimera del trading algorítmico? Quizá sea una combinación de ambas cosas, que no tengamos futuro y que haya muchas máquinas que pierden, aunque inicialmente puedan tener ganancias.

Hay máquinas de primer nivel, de segundo y sucesivos. Las de primer nivel ganan siempre, las de segundo lo hacen muchas veces, las de tercero ya no tanto y a partir de ahí van perdiendo más conforme aumenta el nivel. Una de las cosas que tienen las máquinas de primer nivel es que disponen de los mejores matemáticos, físicos, astrónomos, biólogos, químicos… (y dicen que ningún economista) alimentándolas. Además, sus máquinas, están programadas en código máquina y de muy pocas instrucciones. Están en manos de los mayores creadores de mercados y ganan, haciéndolo mucho más que el resto.

¿Y qué tienen los algoritmos de los grandes, de las máquinas de primer nivel que no tengan los demás? Son funcionalmente distintos a los empleados por el resto de máquinas. Es condición casi indispensable tener unos algoritmos que no se asemejen para nada a los que van a emplear el resto de máquinas de trading algorítmico y los métodos del público en general. Sus algoritmos de ataque a los mercados, no los de cobertura, o los de pares, o los de arbitrajes o los de alta frecuencia son distintos y juegan con un concepto nuevo, que a la postre es tradicional y que nada tiene que ver con lo que se programa a partir del segundo nivel. Tienen algoritmos independientes que usan en medias y bajas frecuencias. Llevo años intentando ver qué programan (http://www.bolsawhis.com/foros/foro-de-bolsa/el-ruido-browniano-una-aproximacion-al-movimiento-del-precio). Ese tal Manuel59 del enlace soy yo. Siento que se hayan perdido los gráficos que simplemente representaban una onda sinusoidal a la que se le sumaba ruido rojo, pero veré de reponerlos o volver a hacer unos parecidos.

Las máquinas de primer nivel tienen claro hasta dónde van a mover cada mercado y fijan para ello distintos tiempos y precios. A las decisiones de bajas frecuencias las alteran las de medias frecuencias y las de altas frecuencias, y el resto de máquinas y operadores. Estos algoritmos nacen de un estudio profundo de los mercados porque al principio tuvieron que anticiparse a lo que estos hacían. Así no se rompe con la teoría de Dow de tenencia primaria, tendencia secundaria y las otras (que ahora son tercera, cuarta y quinta para operar los humanos, y sexta, séptima, octava e incluso novena para la alta frecuencia). Tampoco se rompe con la Teoría de ondas de Elliott, porque esta teoría fue programada y sigue funcionando, porque puede recontar lo que sea y como sea. Ahora mismo, Elliott básico, inicial, sin casi reglas que distintos autores han ido añadiendo, funciona perfectamente. Habiendo tendencias en las cotizaciones: ¿Significa eso que un sistema tendencial va a ganar dinero? Creo que no, que lo van a pelar, precisamente por la fractalidad y un nuevo concepto más que voy a introducir.

El Exponente de Hurst nos dice otra cosa que nada tiene que ver con la entropía de una cotización. Nos dice que si no es 0,5 entonces no es ruido lo que hay en la cotización, o que no es todo ruido que hay memoria (larga o corta), repeticiones, pautas y otros tipos de posibles formas de anticipación basándose en lo ya existente. El trading algorítmico es torpe para encontrar pautas, relaciones de Fibonacci trasladadas de lugar, relaciones entre ondas ya que le es muy difícil medir ondas y considerar qué ondas son las que comparar, etc. El concepto que introduzco tiene que ver con atractores. En las cotizaciones hay atractores y estos se interfieren unos con otros produciendo las cotizaciones. La Teoría del caos así lo piensa suponiendo que quizá existan un conjunto de atractores grande interfiriéndose unos a otros.

Un atractor es un algo que atrae y puede ser desde algo sencillo como un punto o algo más complicado como alguna función o un fractal. En la vida normal hay atractores. Cualquier cosa que soltemos en el aire acabará en el suelo. Cualquier objeto que lancemos al aire describirá una trayectoria más o menos parabólica hasta caer, un cuerpo caliente tiende a enfriarse y uno enfriado tiende a calentarse, la bolita de una ruleta tras varios saltos describirá varias vueltas… hay infinidad de atractores en la vida real que nos permiten y ello nos permite anticiparnos a ciertas cosas que van a ocurrir o a intuir como se van a desenvolver.

Un sistema que evoluciona con el tiempo se dice que es dinámico. Los sistemas dinámicos pueden ser lineales o no lineales, según su evolución se pueda representar en una línea (o muy cercano a lo que es una línea) o no sea representable así. Y los sistemas pueden ser estables (las variaciones les hacen tender a un estado o posición a lo largo del tiempo y esto podría traducirse en que su atractor les lleva a un estado de menos energía conforme avanza el tiempo), inestables (serían lo contrario de estables y tienden con el tiempo a escapar del) y caóticos (el atractor hace que se tienda hacia él, pero a la vez también existen alejamientos, existiendo una zona en el que el sistema se mueve). La evolución de un sistema se puede representar en el tiempo, es decir, se puede trazar su trayectoria. Si un producto financiero fuese un sistema dinámico, entonces su trayectoria sería lo representado en su chart. Conforme tienda el tiempo hacia el infinito la trayectoria ocupara un subespacio del espacio de estados. Ese subespacio es el atractor y los hay muy complicados. Supongamos que soltamos una piedra en el aire y que al final está en el suelo quieta. Tolos los lugares por los que ha pasado la piedra son los estados, pero al final el punto donde se encuentra la piedra es el atractor, ese punto es un subespacio del espacio de los diferentes estados. Los atractores pueden ser descritos por sus dimensiones. Un atractor de 1 dimensión corresponde a un sistema periódico, como la trayectoria que describe un péndulo, un conjunto de estados se repite indefinidamente. Los de dimensión 2 y mayores corresponden a sistemas cuasi periódicos y por último están los atractores extraños con trayectorias muy complicadas. Entre estos atractores extraños son fractales. Todo esto es objeto de la Teoría del caos y en esta teoría están entroncados los fractales como trayectorias de sistemas caóticos.

Juntando los atractores, el Exponente de Hurst que viene a considerar que en ella hay algún grado de memoria, y lo estudiado por Mandelbrot, que afirma que son fractales las cotizaciones, tenemos un sistema dinámico, no lineal, caótico, en el que seguramente habrá una colección de atractores, que es muy probable que sean extraños, o sea, que sean a su vez fractales.

La novedad que introduzco nace de la fractalidad en las cotizaciones. Observando la cotización y a pesar de su auto-repetición y precisamente por ello, en el grado temporal que se observe, tienen que quedar indicios del comportamiento de cada atractor. Es decir, que cada atractor tiene que haber dejado su huella independiente de otros atractores en lugares concretos, siendo estas huella observables en el histórico de la cotización. La cotización en su conjunto amplio de repeticiones y auto-semejanzas observables se moverá por todos los atractores, pero en algunos lugares en cada escala de tiempo existirán comportamientos debidos a un solo atractor, y esos comportamientos, por la auto-repetición van a ser predecibles de algún modo. En el ejemplo de la piedra que cae y queda en un punto fijo, habremos observado el atractor punto donde termina la piedra, pero esta está sujeta, como el resto de la Tierra a un giro constante, podríamos considerar que hay otro atractor circular, y también damos vueltas al Sol, existiendo otro atractor elíptico. Con precisión no sabremos las fórmulas de cada atractor que intervienen, pero sí conocemos algunos resultados y esos resultados son predecibles, por lo menos, en parte.

Las pautas de análisis técnico son eso, huellas de atractores, pero los mercados ya no funcionan como lo venían haciendo hasta no hace mucho (entre una y dos décadas). Las máquinas algorítmicas han tomado el control e imponen sus reglas. La evolución a esas nuevas reglas no es un cambio drástico, sino que una mera evolución. Esto me lleva a pensar si los atractores en las cotizaciones son naturales o son artificiales. Es decir, si los algoritmos reproducen las huellas de atractores o si fabrican ellas huellas, siendo generadoras de atractores. Antes de las máquinas de trading debieran ser naturales, Dow y Elliott pensaban que las huellas que encontraron y que les permitían suponer el futuro así lo eran, sus discípulos también. Los analistas técnicos actuales parte piensa que las huellas de atractores son naturales y otros creen que a través de los charts, las manos fuertes dejan rastro de sus actuaciones. ¿Pero quiénes son hoy en día las manos fuertes sino máquinas de primer nivel? Voy más allá y planteo, directamente, si las máquinas de primer nivel tienen entre su conjunto de algoritmos atractores, que puedan haber descubierto, o emplean huellas de atractores para predecir hasta dónde llevar precios en frecuencias medias y bajas o planificar un timing para que ocurra un mínimo, máximo o final de onda. Como evolución de un mercado sin máquinas a un mercado con máquinas, perece natural que estas intentasen emular qué hacían los mercados, intentando anticiparse al resto de operadores, que eran humanos entremezclados con muy pocas máquinas, sacando ventaja de la rapidez de decisión y colocación de órdenes. Hoy, aunque ya poco se puede avanzar en ese terreno en las máquinas de primer nivel, estas sí pueden haber quedado viciadas por los atractores naturales o sus huellas y haber tenido que crear, con los mejores matemáticos y físicos, nuevos algoritmos que reproduzcan tales huellas o atractores, autogenerándose ventaja sobre el resto de máquinas que ni huelen, aún, por dónde van estas. El trading algorítmico de las máquinas de segundo nivel para abajo no considera las medias y bajas frecuencias más que muy esporádicamente y por pura casualidad.

Mi pensamiento va hacia los vencedores. Este blog trata de contra-algoritmos de las máquinas de primer nivel, no porque proponga luchar contra ellos, sino porque intento posicionarme como ellos desde diversas técnicas, que creo son huellas de atractores, como he expuesto, y, en consecuencia, algoritmadas en esas potentes máquinas de medias y bajas frecuencias de primer nivel.

Si yo fuese tuviese máquinas de primer nivel tendría que actuar de un modo completamente distinto al resto de máquinas, pero no podría permitirme salir victorioso en toda ocasión, ya que mis ganancias dependen de que haya otras máquinas y operadores operando en una especie de ley de la selva, de todos contra todos. Yo no entraría en ese juego e intentaría tener lo mejor. Lo mejor siempre se esconde en lo más sencillo y creo que se dedican a buscar atractores y a seguir las huellas de los que desconocen, todo ello en medias y bajas frecuencias.

Al respecto de lo comentado en el párrafo anterior de permitir espacios para otras máquinas menores, en 2006 se escribió este artículo sobre manipulación por parte de cierta agencia. Yo creo que tal manipulación no lo era, sino que era programación, algoritmos encomendados a un ordenador, a una máquina de trading algorítmico. http://www.blog-wallstreet.com/2006/08/asi-se-manipulan-las-cotizaciones-en.html. La lucha por sacar ventaja entre las máquinas de segundo y sucesivos niveles es fuerte y en diversos campos. Con fecha 15-10-2015 Bolsas y Mercados ya no publica los movimientos de las agencias que así lo solicitan. La justificación de tal medida es un alarde de transparencia, según han contado. Esa transparencia lo es en una cara del vidrio inmaculado y nítido, pero en la otra cara hay una lámina de vapor de metal evaporado y condensado ahí. Así consiguen unir transparencia la del vidrio y opacidad total, la que proporciona un espejo, ya que vidrio y vapor de metal condensado es un espejo, pero un espejo como el de las gafas espejadas, que por un lado puedes ver lo del otro, pero desde el otro no puedes ver nada del primero. A nosotros nos cuentan lo de transparencia y a las agencias que ya es totalmente todo opaco. Así sus algoritmos sacan ventaja sobre máquinas de niveles inferiores y sobre los humanos.

Siendo las cotizaciones fractales, con más o menos entropía, en sus medias y bajas frecuencias existen multitud de relaciones de Fibonacci entre distintos lugares. Estas relaciones y proyecciones se pueden reconocer en algunos lugares fácilmente, pero en otras ocasiones resulta difícil encontrar qué artimaña une proporciones que parecen desconectadas. A eso me estoy dedicando desde hace años, y no soy el único en buscar huellas de atractores. Todo tipo de ciclos en los mercados obedece a ello, al igual que los patrones de pautas como la del primer día de mes, la del martes alcista, el comprar en octubre y vender en mayo, el rally de Navidad, las ondas de Wolfe, las pautas del Operador Armónico, las propias ondas de Elliott y un largo etc. que incluye todo el análisis técnico. Pero todo esto que es público y notorio va dejando de funcionar de un tiempo a esta parte. Significa que hay guerra contra ello y que, por tanto, los atractores o huellas de atractores que manejan las máquinas de primer nivel son otras, y muy difíciles de pillar por las actuales y futuras máquinas que empleen inteligencia artificial. Supongamos que entre un máximo y un mínimo proyectamos el 161,8 % y que esa proyección la trasladamos de lugar. Eso tan sencillo es muy complicado para la inteligencia de una máquina, y más si existen diversos lugares a los que los algoritmos de las máquinas de primer nivel puedan trasladar tal proyección. El esfuerzo de las máquinas de primer nivel conduce, siempre, hacia ciertas metas, pero las máquinas de niveles inferiores interfieren el proceso, cosa que es necesario para que se juegue más dinero que atrapará en su mayor parte las de primer nivel.

Supongo que algo se intuye de cómo trabajan las actuales máquinas de trading de primer nivel a distintas frecuencias (en realidad en todas menos en las muy altas), las huellas de atractores que voy encontrando me las reservo, pero muchas de ellas provocan resultados (objetivos de precio o tiempo) semejantes o coincidentes. De esto va el blog, de un nuevo concepto a la hora de entender qué mueve el precio y dónde se producen o pueden producirse ondas, giros, tomas de posiciones, etc. También publicaré alguna huella que considere menor o extinguiéndose.

3 comentarios:

  1. Cáncer y Bolsa: de Fractales a Atractores:
    Por Carlos Torres Miranda
    NOTAS:

    a) FRACTALES: se basan en ecuaciónes matemáticas complejas (imaginarias o
    analíticas).
    Se representan ecuaciones con números complejos.
    Ejemplo: el fractal de Mandelbrut (en la naturaleza).
    b) ATRACTORES: se basan en patrones que se generan al repetir un mismo
    experimento matemático o físico-químico infinitas veces,
    Se representan sistemas de ecuaciones diferenciales.
    Ejemplo: el atractor de Lorenz (usado para controlar
    fenómenos atmosféricos).
    c) CONSTANTES: son claves para la concatenación de a) y b), igualándolas.

    PROCESOS:

    1.- CÁNCER:

    Creo firmemente que para los Cánceres, en los Fractales y los Atractores (comocontraesencia a los Fractales), se encuentra la llave de un método para la sanación, por métodos puramente MATEMÁTICOS, y no bioquímicos, del Cáncer, con la inestimable ayuda subordinada de otras disciplinas.
    El Cáncer como proceso caótico desarrollado como un fractal se ordenaría y confinaría en su/s Atractor/es Asociado/s correspondiente/s.
    Es decir, analizando el Fractal, se hallaría su Atractor Asociado (ó recíprocamente), se confinaría el Cáncer en él, y sería lo que se examinara exhaustivamente para curar los Cánceres, así como otras enfermedades. Esto convertiría el Cáncer en una entelequia (o recuerdo).
    2. BOLSA:
    Intercambiando “CÁNCER” por “BOLSA”, tal vez se podría controlar asimismo el
    Mercado, es decir, las Cotizaciones de los Valores de los Mercados Bursátiles de la
    Bolsa.
    Como volvemos a tratar con teorías como las del Orden y el Caos,
    en Ambientes de Incertidumbre ó de Certidumbre con Riesgo Fijado en el caso del
    Mercado, se haría nuevamente considerando éste como un Fractal que generaría
    Resultados económicos (Beneficios ó Pérdidas).
    La Economía mundial podría ir mejor con éstos patrones: Fractales que se
    mejorarían posteriormente con Atractores, maximizando ó minimizando a
    conveniencia los Resultados, económicos ú otros, en aras ó con la Utilidad, de
    funcionar mejor todo.

    ANEXO

    Ya se habla de que las tres teorías punteras de la física actualmente pueden ser:
    Relativista o de lo grande (Lorentz, Einstein …)
    Cuántica o de lo pequeño (Heisenberg, Bohr…)
    Orden y Caos o de lo caótico (fractal de Mandelbrut, atractor de Lorenz …

    POR CARLOS TORRES MIRANDA
    LICENCIADO EN MATEMÁTICAS

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    1. Carlos:

      Los fractales de iteraciones infinitas, o de funciones que se llaman a sí mismas infinitas veces, no existen en la Naturaleza, ni por tanto en los actos humanos. En alguna iteración hay que parar, incluso parcialmente puede haber diversos niveles de iteración en un fractal no matemático y sí real.

      Mandelbrot, para las cotizaciones, fue probando diversos generadores, con resultados muy realistas, pero esa realidad relativa lo es a simple vista, porque una cotización real depende de demasiadas cosas y varía muy rápido.

      Las cotizaciones como sistema no tienen un momento inicial que el efecto mariposa pueda llevar por derroteros extraños por algún sutil cambio. Por definición, no hay cambio sutil, hay realidad bursátil.

      En cambio, sí creo que por los datos se pueda reconstruir un generador fractal del momento y ser aplicado, mientras, a la vez, los nuevos datos van conformando otro generador que será muy parecido al anterior. Aplicando cada generador obtenido van decidiendo los 10 grandes bancos de inversión dónde posicionarse fuerte al alza y dónde a la baja. Les importa tres pimientos los fundamentales, la economía y los resultados empresariales, tan sólo operan según los resultados de sus máquinas.

      Ello trae un problema de perturbaciones muy severas que se aglutinan, zonas temporales de volatilidad alta, seguida de más volatilidad y más perturbaciones, para después de ese tiempo pasar a periodos tranquilos. Trae el problema de las burbujas y sobrevaloraciones... y consecuentemente: el estallido de ellas.

      ¿Son las cotizaciones un sistema caótico? ¿Son las cotizaciones fractales puros? En realidad, hay muchas cotizaciones (otras no) que funcionan en red, pudiendo ser fractales o teniendo comportamientos fractales. La iteración infinita no creo que cuente para nada en la construcción de cada precio, entre otros motivos porque tendríamos que aceptar al infinito como un número, cosa que no lo es. Por tanto, tender al infinito no es tener un infinito. En algún lugar, la iteración se para, aunque sea zonalmente.

      En cuanto a atractores, que son objetos matemáticos dentro de la Teoría del Caos, sí creo que los haya en las cotizaciones. De hecho, es lo que persigo desde hace años. No está claro que la Teoría del Caos sea aplicable a los mercados, pero sí parece que haberlos, los haya (a atractores me refiero). No creo que exista ningún teorema que doble implique atractores con Teoría del Caos. Atractores hay muchos por doquier, cualquier masa ya es un atractor respecto de otra masa, al igual que cualquier carga eléctrica, magnética o electromagnética respecto de otras. El hecho mismo de poner una orden en cualquier mercado ya es un atractor, como pueda ser la atracción que ejerce una mota de polvo sobre la Tierra, aunque el atractor de la Tierra a la mota de polvo será abismalmente mayor. ¿Por qué encuentro repeticiones con resultados semejantes (objetivos posibles de precio y de tiempo)? Desde el principio me negué a pensar en magia y consideré que eran máquinas de los bancos de inversión, al igual que hacen con las altas frecuencias, pero hoy considero que esas máquinas, para las medias y bajas frecuencias no tienen programado dónde llevar los precios, y sí que los van construyendo según dicten sus cálculos fractales, que en realidad es lo que siempre ha ocurrido sin su intervención, sólo que ahora ya han pillado como anticiparse.

      Si algo tienen los fractales interesante para las cotizaciones es su autorepetición a cualquier escala, pero también su autorepetición zonalmente, y ahí es donde están sacando ventaja y ahí están lo que he venido llamando huellas de atractores.

      Un placer hablar contigo.

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    2. Gracias. Es muy interesante LA dualidad de los atractores en el ejemplo entre masas que se atraen, dos en este caso.
      Un saludo

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